En la mención de Educación Especial, en la clase de hoy, una profesora de la Universidad de Córdoba ha sido invitada al aula para pasar un cuestionario que estudiada la cuestión de la motivación entre los estudiantes de magisterio de la Comunidad autónoma de Andalucía.
El cuestionario, que ha sido pasado a cada uno de los alumnos, constaba de tres partes, en la primera se realizaban preguntas sobre la vocación que poseíamos para ejercer la profesión de maestros, en qué momento de la vida había surgido esta, y la motivación que teníamos en cuanto al estudio de esta carrera.
La segunda parte del mismo, cuestionaba estos mismos aspectos pero desde otra perspectiva del tiempo, pues debíamos medir estos, en este mismo momento, una vez que nuestros estudios están casi concluídos, y el futuro laboral se encuentra realmente cercano. Y por último, en la tercera parte de este cuestionario, teníamos que puntuar de forma númerica el grado de conocimiento que poseíamos sobre distintos conocimientos esenciales para la practica docente (nutrición, primeros auxilios, etc.), y la fuente de aprendizaje de la que procedían estos mismos.
Este acontecimiento en el aula, nos ha llevado a reflexionar sobre si verdaderamente existe una motivación por parte de los estudiantes de magisterio. Ciertamente, en el camino hacia el futuro, no se visualiza nada claro, y la mayoría de estudiantes, aprecian su futuro laboral aún muy lejano.
Pero al margen de la situación tan bochornosa que atraviesa nuestro país, en todos los sentidos, cabe cuestionarse si existe esa verdadera motivación, tan importante, en estos estudiantes.
¿Está la motivación vinculada con la vocación? Esta pregunta también podría desatar distintas respuestas, puesto que cuando un individuo está realizando un trabajo o estudios que le gustan, su motivación ante estas aumenta considerablemente. Por ello, esta situación desembocaría en otro cuestionamiento que debía realizarse directamente a los futuros docentes "¿Tienes vocación por la enseñanza?" Ante esta, muchos responderán afirmativamente, y muchos otros, aún todavia ni siquiera conocerán la respuesta, pero realmente ¿Cuándo debe surgir esta vocación? ¿Es necesario tenerla?, puesto que muchos alumnos han escogido estos estudios porque han sentido esa llamada interior, llamada vocación, otros porque no les quedaba otra opcion, pero eso no quiere decir que en su futuro laboral no la encuentren, y algunos otros porque "es el trabajo que más vacaciones tiene"
Ciertamente, resultaría interesante conocer los resultados del anterior estudio mencionado, para así saber si realmente existe la tan aclamaba motivación, entre estos estudiantes, tan importante para su buen futuro docente.
¿Qué pensáis con respecto a todo esto? ¿Existe realmente esa motivación entre los estudiantes de magisterio? Resultaría interesante vuestras respuestas, para comenzar en este mismo blog un mini-estudio al respecto.
